Jueves 30 de mayo, 2019

La reforma a la Ley de Tránsito, aprobada en la Asamblea Legislativa, en abril pasado, y refrendada por el Presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, la semana pasada, entró en vigencia este miércoles, 29 de mayo.


 

La reforma de los legisladores busca sancionar con más severidad a quienes irrespeten los altos que, por obligación, deben hacer todas las personas al llegar a un cruce del tren. La medida espera, también, con multas altas, reducir los daños a la infraestructura ferroviaria y a los trenes y vagones.

 

“A la Policía de Tránsito nos corresponde aplicar la normativa que rige desde hoy. Lastimosamente, muchas personas ignoran que deben detenerse en un cruce del tren, existan agujas o no, venga un tren o no. Siempre hay que hacer el alto. El problema no es que no solo no se detienen sino que causan daños en los trenes y vagones y en los sistemas de seguridad. Ahora deberán pagar las consecuencias, en lo que a nosotros nos corresponde, con una multa”, explicó el Director de la Policía de Tránsito, Lic. German Marín Sandí.

 

Los cambios en la legislación establecen, en lo relevante, según detalló el funcionario, una multa de ¢318.950,69 y la acumulación de 6 puntos en la licencia, a quien, por evadir la señal de alto, colisione al tren o sus vagones.

 

La acumulación de esos puntos obligará al infractor a llevar un curso de reeducación vial, de lunes a viernes, similar al curso teórico de manejo, y ganarlo con al menos un 80, si desea renovar su licencia de conducir. Si la persona que choca al tren, y recibe la acumulación de puntos, es conductor primerizo, inmediatamente pierde su derecho a conducir por un año.

 

Asimismo, será multado con ¢215.536,64 y acumulará 4 puntos la persona que dañe los dispositivos de los cruces del tren, como las agujas, las sirenas o los semáforos.

 

Finalmente, el conductor  que evada la señal de alto, sin golpear al tren, u obstruya su paso, recibirá una multa de ¢107.768,32.